ORACIÓN INSPIRADA EN MATEO 10:40-42, ROMANOS 6:12-23
Padre
celestial, te damos gracias porque en Jesucristo nos has recibido como tus
hijos amados.
Gracias
porque nos llamas a recibir a los demás con amor, generosidad y compasión,
reconociendo que al servir a nuestros hermanos también te servimos a Ti.
Señor,
así como tu Palabra nos enseña, no permitas que el pecado gobierne nuestra
vida. Danos fuerza para apartarnos de todo aquello que nos aleja de tu voluntad
y ayúdanos a ofrecer nuestro cuerpo, mente y corazón como instrumentos de
justicia para tu gloria.
Haznos
siervos fieles, obedientes a tu Palabra y agradecidos por la gracia que hemos
recibido.
Que
cada acción, por pequeña que parezca, sea una muestra de tu amor. Enséñanos a compartir
con alegría, a tender la mano al necesitado y a vivir en santidad cada día.
Gracias
porque la paga del pecado es muerte, pero tu regalo es la vida eterna en Cristo
Jesús, nuestro Señor.
Que
esta esperanza nos anime a caminar contigo, confiando en tu misericordia y en
tu poder transformador.
Bendice
a nuestras familias, a nuestra iglesia y a nuestra comunidad. Que podamos
ser testigos de tu amor y reflejar la nueva vida que nos has dado en Cristo.
En el
nombre de Jesús oramos. Amén.
Preguntas de
reflexión
- ¿De
qué maneras podemos recibir a Cristo al servir a los demás?
- ¿Qué
pequeños actos de bondad podemos practicar esta semana en nuestra
comunidad?
- ¿Cómo
podemos enseñar a nuestros hijos y nietos el valor de la hospitalidad y la
generosidad?
Mensaje central: Cuando
recibimos y servimos a los demás con amor, también estamos recibiendo y
sirviendo a Jesús.
No hay comentarios:
Publicar un comentario