Oración de Juan 9,1-41
Señor Jesús,
Tú que abriste los ojos del ciego,
Abre también mis ojos.
A veces camino por la vida
sin ver el dolor de los demás,
Sin darme cuenta de tus bendiciones,
Sin reconocer tu presencia.
Ilumina mi corazón, Señor.
Que en mi trabajo pueda ver con amor,
Servir con paciencia
y tratar a todos con respeto.
En mi casa,
ayúdame a mirar a mi familia con ternura,
a escuchar con calma
y a agradecer cada pequeño momento.
Cuando me sienta confundido
o cuando otros no comprendan mi fe,
Dame valentía para decir,
como aquel hombre:
“Antes no veía, pero ahora veo”.
Señor Jesús,
quita de mí la ceguera del orgullo,
de la indiferencia y del miedo.
Dame ojos nuevos para ver tu luz
cada día de mi vida.
Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario