Oración inspirada en
Mateo 9:9-13, 18-26
Señor, ayúdame a caminar contigo cada día.
A escuchar tu voz y a confiar en tu bondad.
Enséñame a recibir a todos con amor, sin juzgar.
Recordando que tú viniste a buscar y salvar a quienes te necesitan.
Señor, así como sanaste a la mujer que tocó tu manto con fe,
Aumenta también mi fe cuando tengo miedo.
Tristeza o preocupación.
Que nunca dude de tu poder y de tu cuidado.
Y así como diste vida a la niña que parecía perdida,
Trae esperanza a los corazones cansados.
Consuela a quienes sufren y fortalece a quienes se sienten débiles.
Jesús amado, toma mi mano, guía mis pasos y llena mi vida de tu paz.
Que cada día pueda seguirte con alegría, servir a los demás con amor.
Y confiar siempre en que para ti nada es imposible. Amén.
PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
- Jesús llamó a Mateo para seguirlo. ¿Qué cosas me está invitando Jesús a cambiar o dejar para seguirlo con más confianza y amor?
- La mujer enferma creyó que Jesús podía ayudarla y fue sanada por su fe. Cuando enfrento problemas o dificultades, ¿confío en Jesús y le presento mis necesidades en oración?
- Jesús llevó esperanza y vida donde parecía que ya no había solución. ¿Cómo puedo llevar palabras de ánimo, esperanza y amor a las personas que están tristes, enfermas o desanimadas?
Desafío para la semana:
Piensa en una persona que necesite ánimo y realiza un gesto de amor hacia ella: una oración, una visita, una llamada o una palabra de esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario